miércoles, 3 de marzo de 2010

La doctrina Garzón.

FRANCISCO BALAGUER CALLEJÓN

Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Granada

La admisión a trámite de una nueva querella contra Garzón basada en la intervención de las comunicaciones entre los detenidos por el caso Gürtel y sus letrados marca un nuevo hito en la doctrina que el Tribunal Supremo está sentando en relación con el ejercicio de la actividad jurisdiccional. Esa doctrina, que bien podría denominarse doctrina Garzón, parece basarse en la siguiente premisa: todo lo que un juez realiza en el ejercicio normal de su actividad jurisdiccional es susceptible de dar lugar a querellas por prevaricación que deberán ser admitidas a trámite (sin perjuicio de la decisión que sobre el fondo recaiga) por si acaso.
La doctrina se manifiesta siempre en términos negativos, como ya lo hiciera el Tribunal Supremo en relación con la querella interpuesta por la investigación de las fosas. Así, en este nuevo auto, se dice literalmente que “no existen razones suficientes, en este trámite procesal, para excluir con toda certeza la hipótesis de la existencia de los delitos mencionados”; o que no se trata ahora de determinar si los hechos constituyen infracción penal sino tan sólo de “si dicha probabilidad no aparece como completamente rechazable”; o que, sin que se puedan desdeñar los argumentos de la fiscalía contrarios a la admisión a trámite de la querella, tampoco los expuestos en esta permiten afirmar, desde ya, “la imposibilidad plena de una calificación penalmente típica de los hechos en que se apoya”.
Como se puede ver, la doctrina Garzón, que tan trabajosamente está construyendo el Tribunal Supremo, es, en realidad, una doctrina del por si acaso. Como tal, resulta absolutamente contradictoria en sí misma porque, con su formulación cautelosa, está avalando plenamente en el fondo la legalidad de la actuación jurisdiccional del juez. En efecto, el juez Garzón no hizo otra cosa que lo que viene a justificar el Tribunal Supremo: puesto que tenía que investigar determinados delitos y no podía descartar que en las comunicaciones entre letrados y detenidos se estuvieran cometiendo actividades delictivas que nada tenían que ver con el ejercicio del derecho a la defensa, autorizó la intervención de esas comunicaciones.
Ahora bien, lo sorprendente de esta doctrina no es la contradicción interna que contiene, sino los resultados a los que su aplicación puede conducir. Si la seguimos en sus estrictos términos, habrá que plantearse qué pasará en el futuro si se presentan querellas contra los propios magistrados del Tribunal Supremo basadas en una argumentación tan débil como la que contiene la querella admitida a trámite contra Garzón. Debemos recordar que las intervenciones autorizadas por Garzón no sólo han sido avaladas por el Ministerio Fiscal (que acaba de interponer, además, un muy fundamentado recurso de súplica), sino también por otras instancias judiciales que están investigando actualmente el caso Gürtel. A pesar de ello, el Tribunal Supremo ha entendido que la querella no contiene hipótesis incriminatorias “absurdas y carentes de sentido” que deban conducir a su inadmisión. ¿Se aplicarían a ellos mismos esa doctrina los magistrados del Tribunal Supremo?

lunes, 1 de marzo de 2010

Poemas de ron y de luz.


En realidad esos atardeceres con ron y luz dorada y poemas duros o melancólicos y cartas a los amigos lejanos, me hacían ganar seguridad en mí mismo. Si tienes ideas propias -aunque sólo sean unas pocas ideas propias- tienes que comprender que encontrarás continuamente malas caras, gente que tratará de irte a la contra, de disminuirte, de "hacerte comprender" que no dices nada, o que debes eludir a aquel tipo porque es un loco, o un maricón, o un gusano, un vago, el otro será pajero y mirahuecos, el otro es ladrón, el otro santero, espiritista, mariguanero, la otra es chusma, indecente, puta, tortillera, maleducada. Ellos reducen el mundo a unas pocas personas híbridas, monótonas, aburridas y "perfectas". Y así quieren convertirte en un excluyente y un mierda. Te meten de cabeza en su secta particular para ignorar y suprimir a todos los demás. Y te dicen:

"La vida es así, señor mío, un proceso de selección y rechazo. Nosotros tenemos la verdad. El resto que se joda." Y si se pasan treinta y cinco años martillándote eso en el cerebro, después que estás aislado te crees el mejor y te empobreces mucho porque pierdes algo hermoso de la vida que es disfrutar la diversidad, aceptar que no todos somos iguales y que si así fuera, esto sería muy aburrido.



PEDRO JUAN GUTIÉRREZ (1998): Anclado en tierra de nadie, Anagrama, Barcelona.

sábado, 2 de enero de 2010

En Tres Orillas, número 13-14.



Al volver a San Roque para pasar las fiestas me he encontrado con un ejemplar de la revista Tres Orillas, dirigida por la poeta Paloma Fernández Gomá. Este número 13-14 (septiembre de 2009) está dedicado a "Mitos y leyendas del Estrecho de Gibraltar y sus orillas", y tiene textos de Juan José Téllez, Fernando de Villena, Rafael de Cózar (autor del poema visual de la portada), Manuel Gahete, Waleed Sahir, Boujemaa El Abkari, Rachida Gharrafi, Mauricio Gil Cano, Juana Castro, Encarna León (de cuya obra se presenta un meticuloso estudio), Mohamed Ahmed Bennís, Paloma Fernández Gomá o Juan Emilio Ríos Vera, entre otros. Ilustran Juan Gómez Macías, Rafael de Cózar, Antonio López Canales, Sira Ascanio y Juan Orozco Ocaña.

Yo he participado con el poema titulado Carteia.

C A R T E I A

Aquí mi alma desgreñada.
¿Fue verdad la noche?

Las columnas me revelan un firmamento rotundo
-naife extensivo para la memoria-
si dejo antes los ojos entre los nísperos
y cierro bien la cancela del patio.

Respiro hondo. Casi es de día.
Llevo en mí el olor a estrellas.

(Acequias con mi sangre austral
traen rumores de una muchacha morena)

¡Oh ingravidez de las devoraciones!
Vivir así es soñar.
Soñar, vivir lento
en minúsculas prendas coloradas.

(Cerca de la orilla
tus labios comenzaban a nacer)

¿Fue verdad la noche?
Qué importa:
mi alma desgreñada.

Rubén Pérez Trujillano (2009).

jueves, 31 de diciembre de 2009

Canto séptimo (ángel dormido). Un poema de Jesús Juan Garcés.

___UUUUUUUUUUUUUUUUUU___
uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
______lao deo teo_______
nnnuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Zelel
________zelel
___________________zelel
____nana nana nana
zelel
________egel
___________________egel
nnnuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Chssssssssss

Rama nuevamente florida de Platón.



"La enseñanza importante que podemos extraer de esta historia es precisamente que la esencia de lo bello no estriba en su contraposición a la reaidad, sino que la belleza, por muy inesperadamente que pueda salirnos al encuentro, es una suerte de garantía de que, en medio de todo el caos de lo real, en medio de todas sus imperfecciones, sus maldades, sus finalidades y parcialidades, en medio de todos sus fatales embrollos, la verdad no está en una lejanía inalcanzable, sino que nos sale al encuentro. La función ontológica de lo bello consiste en cerrar el abismo abierto entre lo ideal y lo real".

V. GADAMER, H (1991): La actualidad de lo bello, Trad. de Antonio García Ramos, Barcelona, Paidós.


O las ideas son reales o la realidad se asienta en ideas. Yo te quiero así.

jueves, 24 de diciembre de 2009

C.F.-C (un poema de Julio Aumente).

En San Roque. Leyendo la Poesía completa de Julio Aumente (Visor, 2004). Queriendo decir Granada donde se dice Málaga.

C.F.-C

Luna grande de Málaga, redonda por el cielo,
viajera entre las nubes sobre la Puerta Oscura,
tú que has visto mi amor anudarse en tus rayos
consérvamelo intacto en tu casta luz fría.

Luna grande, rosada, como naranja; dime
qué rondas incansable por el cielo de Málaga.
Un fuego no se apaga con los labios. Lo sabes.
Guárdame tú esos besos. Pues los cambié, son míos.

Guárdame tú esos ojos de un azul refugiado
en la última caverna entornada de un beso.
Jardín que junto al mar un viento leve orea,
guárdame tú, tal cuerpo salado como espuma.

Lento rozar de dedos. El párpado se cierra.
Su carnal transparencia súbita abate al alma.
Luna rotunda en Málaga, haz que este amor espere
firme bajo tu luz, resurrección y aurora.

23.4.56

domingo, 29 de noviembre de 2009

Soledades eternas. Cantar lo que no se pierde.


(Después de presentarnos, el maestro Mariano Maresca se retira a su sitio)


La semana pasada, del 17 al 20 de noviembre, se celebraron una serie de actos en homenaje al poeta Javier Egea, coincidiendo con el décimo aniversario de su desaparición. Recitales, tertulias y coloquios, de la mano de escritores de la talla de Álvaro Salvador, Antonio Jiménez Millán, Joan Margarit, Pere Rovira, Raúl Quinto, Luis Bagué, Ramón Repiso o Alfonso Salazar -por sólo citar unos nombres-, dieron algo de color a la palabra oscurecida de Javier Egea, `Quisquete´.


(Con mi padre, Antonio Pérez Girón, y junto al cartel realizado por Juan Vida, antes de entrar en La Tertulia)


El viernes 20 de noviembre tuvo lugar el último de los trasnoches poéticos en el histórico pub La Tertulia, el mismo que en su día frecuentara Luis García Montero, Ángeles Mora, Jiménez Millán, Álvaro Salvador o el propio Javier Egea. En él participaron Alfonso Salazar y Ramón Repiso, poetas incomparables a los que la amistad unía con `Quisquete´ y su poesía. Javier Benítez Láinez no pudo acudir por cuestiones de salud... Completando el cartel, un servidor disfrutó del inmenso honor que es hacer memoria y hacer futuro con la figura de Javier Egea.


(Ramón Repiso habla, con `Quisquete´ al fondo)


Leimos todos una breve ponencia sobre `Quisquete´, que posiblemente sea publicada en un margen de tiempo. La mía lleva por nombre La poesía sonámbula de Javier Egea. A continuación leimos un poema de `Quisquete´, y por último otro de nuestra cosecha. Me otorgaron la responsabilidad y el placer de cerrar el acto. Y brindamos con extraños licores para no olvidar.

La mañana del sábado 21 cerramos la semana de homenajes en la Huerta de San Vicente. A partir de ahora, un arbusto de origen japonés, que da sus frutos antes que la flor, hablará también de la poesía de Javier Egea.


(Huerta de San Vicente, que tuvo como guía a Javier Egea en sus inicios)


Felicidades al Ateneo de Granada, a la Asociación Diente de Oro, a la Facultad de Letras de la Universidad de Granada, a Mariano Maresca entre bambalinas, por tan dignas actividades en las que lo esencial fue cantar lo que no se pierde. Jazmín para el poeta sonámbulo Javier Egea, aunque otros lo quieran muerto.


(Laura Lorca lleva la planta a la tierra)