jueves, 31 de diciembre de 2009

Canto séptimo (ángel dormido). Un poema de Jesús Juan Garcés.

___UUUUUUUUUUUUUUUUUU___
uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
______lao deo teo_______
nnnuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Zelel
________zelel
___________________zelel
____nana nana nana
zelel
________egel
___________________egel
nnnuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Chssssssssss

Rama nuevamente florida de Platón.



"La enseñanza importante que podemos extraer de esta historia es precisamente que la esencia de lo bello no estriba en su contraposición a la reaidad, sino que la belleza, por muy inesperadamente que pueda salirnos al encuentro, es una suerte de garantía de que, en medio de todo el caos de lo real, en medio de todas sus imperfecciones, sus maldades, sus finalidades y parcialidades, en medio de todos sus fatales embrollos, la verdad no está en una lejanía inalcanzable, sino que nos sale al encuentro. La función ontológica de lo bello consiste en cerrar el abismo abierto entre lo ideal y lo real".

V. GADAMER, H (1991): La actualidad de lo bello, Trad. de Antonio García Ramos, Barcelona, Paidós.


O las ideas son reales o la realidad se asienta en ideas. Yo te quiero así.

jueves, 24 de diciembre de 2009

C.F.-C (un poema de Julio Aumente).

En San Roque. Leyendo la Poesía completa de Julio Aumente (Visor, 2004). Queriendo decir Granada donde se dice Málaga.

C.F.-C

Luna grande de Málaga, redonda por el cielo,
viajera entre las nubes sobre la Puerta Oscura,
tú que has visto mi amor anudarse en tus rayos
consérvamelo intacto en tu casta luz fría.

Luna grande, rosada, como naranja; dime
qué rondas incansable por el cielo de Málaga.
Un fuego no se apaga con los labios. Lo sabes.
Guárdame tú esos besos. Pues los cambié, son míos.

Guárdame tú esos ojos de un azul refugiado
en la última caverna entornada de un beso.
Jardín que junto al mar un viento leve orea,
guárdame tú, tal cuerpo salado como espuma.

Lento rozar de dedos. El párpado se cierra.
Su carnal transparencia súbita abate al alma.
Luna rotunda en Málaga, haz que este amor espere
firme bajo tu luz, resurrección y aurora.

23.4.56

domingo, 29 de noviembre de 2009

Soledades eternas. Cantar lo que no se pierde.


(Después de presentarnos, el maestro Mariano Maresca se retira a su sitio)


La semana pasada, del 17 al 20 de noviembre, se celebraron una serie de actos en homenaje al poeta Javier Egea, coincidiendo con el décimo aniversario de su desaparición. Recitales, tertulias y coloquios, de la mano de escritores de la talla de Álvaro Salvador, Antonio Jiménez Millán, Joan Margarit, Pere Rovira, Raúl Quinto, Luis Bagué, Ramón Repiso o Alfonso Salazar -por sólo citar unos nombres-, dieron algo de color a la palabra oscurecida de Javier Egea, `Quisquete´.


(Con mi padre, Antonio Pérez Girón, y junto al cartel realizado por Juan Vida, antes de entrar en La Tertulia)


El viernes 20 de noviembre tuvo lugar el último de los trasnoches poéticos en el histórico pub La Tertulia, el mismo que en su día frecuentara Luis García Montero, Ángeles Mora, Jiménez Millán, Álvaro Salvador o el propio Javier Egea. En él participaron Alfonso Salazar y Ramón Repiso, poetas incomparables a los que la amistad unía con `Quisquete´ y su poesía. Javier Benítez Láinez no pudo acudir por cuestiones de salud... Completando el cartel, un servidor disfrutó del inmenso honor que es hacer memoria y hacer futuro con la figura de Javier Egea.


(Ramón Repiso habla, con `Quisquete´ al fondo)


Leimos todos una breve ponencia sobre `Quisquete´, que posiblemente sea publicada en un margen de tiempo. La mía lleva por nombre La poesía sonámbula de Javier Egea. A continuación leimos un poema de `Quisquete´, y por último otro de nuestra cosecha. Me otorgaron la responsabilidad y el placer de cerrar el acto. Y brindamos con extraños licores para no olvidar.

La mañana del sábado 21 cerramos la semana de homenajes en la Huerta de San Vicente. A partir de ahora, un arbusto de origen japonés, que da sus frutos antes que la flor, hablará también de la poesía de Javier Egea.


(Huerta de San Vicente, que tuvo como guía a Javier Egea en sus inicios)


Felicidades al Ateneo de Granada, a la Asociación Diente de Oro, a la Facultad de Letras de la Universidad de Granada, a Mariano Maresca entre bambalinas, por tan dignas actividades en las que lo esencial fue cantar lo que no se pierde. Jazmín para el poeta sonámbulo Javier Egea, aunque otros lo quieran muerto.


(Laura Lorca lleva la planta a la tierra)

lunes, 26 de octubre de 2009

martes, 1 de septiembre de 2009

El poema de Alfonso Salazar.

Echando un vistazo en el blog del poeta Alfonso Salazar, me he topado con un poema que me parece un muy digno homenaje y canto al futuro. Y me parece justo publicarlo aquí, con su permiso, aprovechando los brotes neuróticos que se están dando en mi pueblo por parte de unos ignorantes que de tanto desconocimiento y tanto "viva el Ejército" y "viva Franco" no pueden llegar siquiera a ser falangistas ni fascistas de verdad. Muchos de ellos militan en el PP -otros en el PSOE, algunos han pasado hasta por IU-, y sólo unos pocos pueden presumir de tener el carné de Falange. Componen un grupo ojalá minoritario de caracolillo, jerseys de Polo o Lacoste, cinturón rojigualdo (vergüenza me da ver la bandera rodeando sus cinturitas rasuradas al cero), asiduos a bares apadrinados por el Ayuntamiento y a las fiestukis los más jóvenes, que mandan al paredón a maricones, rojos, vascos y catalanes y que, por supuesto, tienen su momento de gloria en cada Semana Santa lavando sus pecados con la vergüenza de Cristo. Algunos leen, sobre todo desde que perdieron la voz seráfica de Jiménez Losantos en el camino a la libertad.

Ahora que desaparecen los que sufrieron el 18 de julio y sus consecuencias más inmediatas -y dentro de lo inmediato barajo un intervalo de 30 años-, y que España es una farsa en la que sólo Marlaska y cuatro más parecen tener dos dedos de frente, colgar en nuestras puertas mañana empieza la revolución -por parafrasear a Salazar- parece lo más sensato.

Se trata de tener los dedos de frente que tuvieron y tienen países como Alemania y Francia. Pero aquí, lógicamente, potencia mundial en el ránking de los miserables, somos una mezcla ridícula de la derecha más rancia que se da en el Reino Unido e Italia. Si los sindicatos no rompen con el sistema capitalista, no tienen derecho a reclamar que el Estado o los empresarios intervengan en el curso natural de la ley de la oferta y la demanda.

Pero en realidad estoy tranquilo. Zapatero echará dos tardes para recuperar Economía -que se la dejaron los americanos en junio- y, cuando estemos aprobados, podremos animar la vida cultural española en los pubs y discos del territorio nacional. O quién sabe, quizá mejor en las Ramblas de Barcelona.

Ahí queda el susodicho poema. Gracias a Alfonso Salazar por pensar en todos.


C O S T U R E R I L L A S D E L 3 6

Costurerillas del 36,
hijas del no pasarán.
Cigarreras de Sevilla
del Partido Liberal.

Enfermeras de Devonshire
Segunda Guerra Mundial.
Mignones que cantan Edith Piaf
en la Plaza de Pigalle.

Mujeres de pólvora y carmín
de rabia y libertad.
Esas sí, Comuna de París,
van dejando estelas en el mar.

Las que dijeron que no
cuando hablar estaba mal.
Las que dijeron sí
y guardaban un puñal.

Las que tienen velo sin querer.
Las que cuidan viejos sin quejar.
La que no fue madre
pero acuna hasta dormir.

Mujeres de plazas y de pan.
De colas largas y costal.
Esas sí, madres del maquís,
van dejando estelas en el mar.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Carlos Cano.

Me cuentan los pájaros que se han entristecido paseando por Granada. Ya no se oye la voz ronca del juglar, callejero y poeta, que llevó el nombre de la ciudad por el mundo. El cantor que llegó hasta la entrañable desmesura de cambiar de sitio la capital del mundo, Nueva York, para que fuera provincia de Granada.

Los pájaros me dicen que le pusieron el nombre del juglar a una plaza de Granada, para que en la piel de la ciudad quedara tatuado su nombre cuando se perdiera el eco de su voz, para que quedara su recuerdo en la incomparable luz de las tardes granadinas, para que quedara su memoria en los ojos de las gentes que por allí pasaran.

Y los pájaros que esta tarde vuelan en el aire de Granada han visto la plaza sucia, descuidada, con el abandono triste de las cosas que no importan, de las cosas que se olvidan. Como si la plaza no guardara el nombre y la memoria del trovador, como si a la ciudad no le importara el recuerdo de luz de Carlos Cano.

Pero en otro rincón de Granada los pájaros han visto una escultura dedicada al fundador de la Falange y ésta, ¡oh casualidad!, está limpia, cuidada, como si alguien se ocupara de mantener ese recuerdo de sangre y fuego.

Dicen los pájaros que es cierta la Habanera imposible que le cantara el juglar a su ciudad, que Granada vive en sí misma tan prisionera, que sólo tiene salida por las estrellas.

Comparto la tristeza de los pájaros. Ellos son quienes le cantan ahora a Granada y sólo reciben su silencio a cambio. En cambio, yo grito que ¡ya está bien!. Que ni Carlos Cano ni los granadinos se merecen el abandono, la indiferencia y el olvido de un Ayuntamiento que prefiere cuidar la estatua que recuerda las peores tragedias del pasado en vez de la plaza del juglar enamorado de su ciudad.

Los pájaros callan, pero yo digo que a esto habrá que ponerle remedio y quien mejor que los granadinos y granadinas que no se someten, los que llevan en el alma la misma rebeldía y la misma pasión que sobre las estrellas conserva Carlos Cano.

P.D. Esto es un ejemplo de la chorrada esa de "andalucismo constitucional" de la que habla el PP de vez en cuando. Para ellos Primo de Rivera cabe en la Constitución. Los andalucistas recordamos que la Falange detuvo y asesinó a Blas Infante.

Pilar González Modino (14 de agosto, 2009)